No mereces que te quieran a ratos,
ni que te quieran por partes, ni que te quieran a medias,
mereces que te quieran toda,
que te quieran completa, de arriba hasta abajo,
por dentro y por fuera.
Mereces que te quieran bonito,
mereces que siempre te quieran, con tus manías,
con tus miedos con tus dudas y certezas.
Cuando ríes, cuando callas y cuando dices lo que piensas.
No mereces sentirte insegura,
no mereces el amor de cualquiera,
no mereces sentirte engañada,
ni mereces sentirte pequeña,
mereces que te quieran sin excusas,
en las malas y en las buenas,
porque si no te van a querer bien,
es mejor que no te quieran…»
Fernando García