Eres fuerte, cuando puedes perdonar a alguien

que no merece ser perdonado.

Cuando amas en silencio.

Cuando irradias felicidad aunque

tengas el corazón triste.

Cuando puedes sonreír mientras deseas gritar.

Cuando solo deseas ver feliz a quien amas,

aunque la vida se ha llevado aquello

que te hizo feliz.

Porque la vida es dura, pero ¡tú lo eres mucho más!